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Saltar. Para evitar que salte, sontenga el collar con la mano izquierda y baja la otra con comida escondida para incitarle. No fomentes la natural inclinación a saltar para lamer la cara palmeándole los muslos y levantando la voz cuando llegues a casa.
Sentarse.
Aprovecha que el perro está a punto de sentarse para decirle ‘Siéntate’. Si reducimos poco a poco las recompensas en comida, bastará la palabra.
Sesiones. Las sesiones de adiestramiento deben ser cortas, de 15 minutos, dos veces al día.
Separación. A los animales más inseguros les produce ansiedad la ausencia del amo. Durante varias semanas ve aumentando los períodos de separación dejándole solo con un juguete que hayas frotado con las manos.
Sexo. Los problemas relacionados con el sexo (marcas de orina, vagabundeo, peleas...) son más fáciles de evitar si castramos al macho. No permitir que se aparee siempre que quiera.
Sexo sustitutivo. Si permitimos que el cachorro intente montar a personas, será difícil cambiar el hábito cuando sea adulto.
Sociedad Protectora de Animales. Si sólo deseamos la compañía de un animal sin importarnos la raza, podemos dirigirnos aquí y adoptar uno.
Sumisión.
Un perro demasiado sumiso rodará por el suelo y puede orinarse en mal lugar. Para devolverle la confianza le animaremos agachándonos a su nivel y dándole uno de sus juguetes favoritos. |